martes, 7 de diciembre de 2010

Cuentos por imágenes

A continuación os expongo un cuento por imágenes,  que pueden ser de gran utilidad para trabajar con niños pequeños, ya que al tener solo imágenes y al ser grandes y detalladas, ellos pueden ver mejor lo que pasa en la historia. 
Debajo de cada una de las imágenes os adjunto el texto que le corresponde, para que lo podais contar sin problemas.


LOS TRES CERDITOS




Había una vez tres hermanos cerditos que se fueron al bosque para construir sus casas.
Uno era muy perezoso y dijo:
-         Voy a hacer mi casa de paja, para ir muy rápido y tener tiempo para descansar.
El otro dijo:
-         Yo la voy a hacer de madera, así también lo haré rápido y me iré a jugar.
El mayor de los tres, el más trabajador, dijo:
-         Yo voy a construir una buena casa de ladrillos, que sea fuerte y resistente, aunque me quede sin tiempo para jugar ni descansar.

Así que los tres cerditos se pusieron manos a la obra, cada uno con su casa. ¡Clinc, clonc! ¡Pim, pam! ¡ Crec, crec!
Al cabo de un ratito, el pequeño perezoso terminó su casa de paja y se puso a descansar.
Poco después, el cerdito juguetón terminó su casa de madera y se puso a correr y a saltar.
Mientras, el cerdito trabajador seguía haciendo su casa de ladrillos.
Cuando la terminó, los tres se sentaron a comer delante de  sus nuevas casas. Pero, al poco tato, se oyó el aullido de un lobo que se acercaba.



Los tres cerditos se levantaron y cada uno corrió a esconderse en su nueva casa.
Cuando llegó el lobo, se puso delante de la casa de paja y gritó:
-         ¡Sal de ahí cerdito, que te voy a comer! Si no sales, ¡ soplaré, soplaré y la casa derribaré!.
Y como el cerdito no salió, el lobo sopló y sopló y la derribó. El pobre cerdito corrió a la casa de madera de su hermano.
-         ¡Salid de ahí, os voy a comer! – gritaba el lobo -.  Si no salís, ¡ soplaré, soplaré y la casa derribaré!.
El lobo derribó la casa con un solo soplido y los cerditos corrieron asustados a la casa de ladrillos de su hermano.





-         ¡Salid de ahí, os voy a comer a todos! – gritaba el lobo. Y volvió a decir - : ¡ soplaré, soplaré y la casa derribaré!.
Pero por más que sopló y sopló, la casa estaba tan bien hecha y era tan fuerte, que el lobo no pudo derribarla.

Muy enfadado, el lobo entró en la casa por la chimenea, pero al bajar por ella…, ¡ cataplof!,  se cayó dentro de una olla de agua hirviendo. El lobo salió tan escaldado que nunca más se acercó a ese lugar.
A partir de aquel día, los cerditos entendieron que hay que hacer bien las cosas aunque se tenga que trabajar un poco más, porque después del trabajo se descansa y se juega mejor.

¡ Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado!



En estas páginas podéis encontrar información sobre los cuentos en imágenes además de otros tipos de libros como son: los audiolibros, cuentos con pictogramas, etc.

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